5G: la promesa de mayor eficiencia y competitividad para el sector productivo

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Mientras Chile avanza en la licitación para el despliegue de la tecnología de quinta generación, la U. de Chile abrió un Campus especial para explorar nuevos usos en las industrias, con un primer piloto enfocado en minería.

Hace pocos días se inauguró el primer Campus 5G de Chile, un espacio ubicado en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, que permitirá a empresas, emprendedores y academia, explorar distintos usos en torno a esta tecnología cuyo despliegue generará en Chile un impacto económico de US$ 207 mil millones para el año 2035, detalla la subsecretaria de Telecomunicaciones, Pamela Gidi, citando un estudio realizado por Nokia y la consultora Omdia.
Dicho informe dice que este impacto se vivirá con mayor fuerza en industrias ligadas a las TIC, servicios, manufactura, minería o construcción y, en ese escenario, el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, Manuel Araya, añade que el desarrollo y exploración de tecnologías como el Internet de las Cosas son relevantes porque “podrían generar impactos en la eficiencia de procesos y con ello, en resultados económicos”.
De ahí la importancia de explorar los usos y bondades de 5G en un espacio académico que durante este año espera sumar iniciativas en diversas áreas, ya que cualquier proceso de automatización industrial introducirá beneficios, como el monitoreo preventivo de maquinaria y procesos, hasta tomar decisiones más eficientes.
Se trata de “sectores como el transporte, con vehículos conectados (autónomos o no), telemedicina y teleducación, hogares y edificios inteligentes, agricultura de precisión, monitoreo de infraestructura crítica que se podrá cruzar con otras tecnologías como la realidad virtual y realidad aumentada, operación remota en tiempo real, sistemas de decisión, entre otros”, detalla Sandra Céspedes, directora Lab5G de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile.
Los retos de la minería
El primer proyecto piloto de Campus 5G, iniciativa pionera desarrollada en conjunto con Entel, Ericsson y la Subtel -que dio el espectro experimental para operar-, estará enfocado en minería. Una industria muy tecnologizada pero que aún tiene enormes desafíos en conectividad, análisis de datos y operaciones a distancia sin interrupciones y que, por tanto, “está interesada en involucrar tecnología en sus procesos para hacerlos más seguros y eficientes”, explica Céspedes.
La conectividad actual que se utiliza en el sector “puede tener limitaciones en condiciones extremas de minas tanto abiertas como subterráneas”, añade, acotando que sería “natural” involucrar conectividad 5G en los proyectos de I+D que hoy se desarrollan en este ámbito productivo, como los que involucran las áreas de teleoperación de maquinaria o trazabilidad de personas, vehículos y maquinaria dentro de la mina, entre otros.
La subsecretaria Pamela Gidi añade que la estrategia de transformación digital de esta industria está enfocada a “que sus productos y servicios deben ser exportados o transados en múltiples mercados, donde la competencia en calidad y velocidad de llegada de los productos juega un papel fundamental. Las industrias locales que primero adopten o se familiaricen con el 5G, podrán competir en igualdad de condiciones con otros mercados más consolidados o de mayor tamaño”.
¿Están preparadas las empresas?
La velocidad en la transmisión de datos, su baja latencia y la capacidad de conectar múltiples dispositivos (IoT), son atributos del 5G que, a juicio de Araya, permitirá potenciar a las empresas. Un cambio “que hoy se comienza a explorar y que será paulatino”, sostiene.
En ese sentido, Carolina Pizarro, senior manager de Cyber Risk de Deloitte, dice que hay empresas más preparadas para adoptarla, por estar más ligadas al uso tecnológico, como la banca, telecomunicaciones, energía, minería e incluso el transporte, como el de carga, que “es uno de los sectores que más disrupción tendrá en el futuro cercano”, por la necesidad de eficiencia en la cadena logística y que ha llevado, por ejemplo, a medir en tiempo real el rendimiento de vehículos o tener geolocalización.
Salud y educación son áreas que están al debe pero que pueden dar un salto gracias a 5G. Al respecto, Pizarro acota que la telemedicina se triplicará a 2025, avance impulsado “en gran medida por 5G”, permitiendo no sólo teleconsultas remotas, sino servicios de telemonitoreo y una mayor precisión en el telediagnóstico, por la reproducción de video de alta calidad a menor costo, detalla la ejecutiva.
En educación, en tanto, observa que se debe evolucionar hacia un sistema de aprendizaje “centrado en el alumno y conectividad de los dispositivos. 5G contribuirá a crear un entorno global, inmediato, virtual e interactivo que permitirá redefinir además el rol del profesor en el aula”, dice.
Conexión ciencia-empresa es crucial
Para lograr capturar todos los beneficios del 5G, la subsecretaria Pamela Gidi afirma que es clave la colaboración y vinculación entre la academia y los sectores productivos, porque “la academia realiza las investigaciones en profundidad y es el lugar en donde se puede capitalizar el 5G con el desarrollo de patentes tecnológicas o digitales”.
En esa línea, Manuel Araya, de Entel, comenta que en Campus 5G participarán alumnos, académicos, emprendedores y partners en torno a proyectos de innovación y desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en 5G, así como el progreso en programas de multi-access edge computing, inteligencia artificial, data analytics, automatización y robotización, entre otros.
“La investigación estará mucho más aterrizada a problemas reales, lo que facilitaría el proceso de transferencia tecnológica”, acota Sandra Céspedes, de la U. de Chile.

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