A pesar de la pandemia y crisis social los chilenos están más satisfechos con su calidad de vida que en 2019

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Un 58% de los encuestados afirmó estar satisfecho con su calidad de vida actual, una cifra superior a la obtenida en septiembre de 2019. Y es que previo a la crisis social, un 50% de los encuestados calificó estar satisfecho. Estos son parte de los resultados que entregó la cuarta versión del Índice de Calidad De Vida que elabora la empresa francesa Sodexo, en conjunto con La Vulca.
Frente a estos resultados, el director de Marketing e Innovación de la empresa, Francisco Droguett, afirmó que se pudieron “dar cuenta en esta oportunidad que los números no son tan pesimistas como se esperaba”.
Fueron cuatro las dimensiones que se midieron en esta evaluación: Trabajo, Vida Personal, Vida Social y Estado Físico y Mental. Las que muestran una mayor satisfacción son Trabajo Actual y Estado Físico y Mental, con un 62% y 60% respectivamente. En las que se observa una mayor insatisfacción tienen un índice del 29% la vida personal y 26% la vida social.
Continuando en la dimensión de Vida Laboral, el compromiso que las personas tienen con las jefaturas aumentó un 12% en comparación a 2019. A pesar de este incremento, en esta oportunidad el compromiso con el trabajo es el que lidera, con un 71% de preferencia. Los que continúan la tendencia descendente son el compromiso hacia el trabajo en equipo y hacia la empresa, con un 60% y 54% de compromiso, respectivamente.
La tendencia a bajar en los últimos índices se explica como una consecuencia de la pandemia y el trabajo remoto, ya que “el trabajo a distancia, si bien tiene muchos beneficios, también puede generar pérdida de los lazos que se construían en los equipos de manera física, en la convivencia diaria y obviamente con la empresa”.
En este sentido, Droguett hace hincapié en la importancia de generar actividades para que no se pierda la sensación de colaboración y compromiso del trabajador, y asegura que es necesario “desarrollar elementos y acciones que ayuden a hacer más tangible la relación con la empresa, como la entrega de beneficios que se ajusten a este nuevo contexto. Sin duda el 2020 fue un año difícil y esto pudo no haber sido prioridad o incluso, demasiado nuevo para saber cómo hacerlo, pero sin duda se deberá trabajar en el 2021”.
De acuerdo al análisis realizado por La Vulca, el bajo índice de satisfacción en la dimensión Vida Social estaría determinado por la poca libertad para visitar a familiares o conocidos, junto con la realización de actividades recreativas personales, que se han detenido producto de la pandemia y las restricciones que se desarrollan hasta hoy. De hecho, hay una correlación muy estrecha entre esta dimensión y el trabajo actual, lo que puede explicar en parte el bajo compromiso que se observó hacia el equipo de trabajo.
Edades, género y entorno familiar
Otros ámbitos que permiten tener otra perspectiva de los resultados tienen relación con el tema etario, el género y las responsabilidades que tiene cada uno de ellos. Por ejemplo, las mujeres mostraron una mayor satisfacción con su calidad de vida que los hombres, de un 51% versus un 45%.
En tanto, fueron las personas entre los 25 y los 35 años los que mostraron una mayor insatisfacción con sus vidas con un 33%, seguidos por aquellos que se encuentran entre los 46 y 55 años con un 26% de insatisfacción.
Al observar ítem de ámbito familiar y quienes componen este entorno, las familias monoparentales y que se integran con personas de diferentes generaciones son las que muestran una menor satisfacción en su calidad de vida, con un 33% y 30% respectivamente. De acuerdo a lo analizado por La Vulca, esto se podría explicar por la carga emocional que genera el cuidado de niños y adultos mayores.
También la zona en la que se reside afecta en la evaluación de la calidad de vida que se tiene. La Región Metropolitana, una de las que tuvo una cuarentena más extensa en un principio, fue la que mostró mayores índices de insatisfacción con un 28%, 4% más el 2019.
“Esto mantiene la tendencia mostrada el año 2019, en donde la Región Metropolitana consistentemente arrojó indicadores inferiores al resto de las zonas del país. Se subentiende de esto, que la calidad de vida no necesariamente está indexada al mega polo de urbanización. Esta tendencia se observa como un refuerzo a lo encontrado en 2019 y sentimos que se irá polarizando aún más en los años venideros”, comentan desde La Vulca.

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