Cenabast impulsa cambio en licitaciones para adjudicar contratos de medicamentos a más de un laboratorio

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Organismo gestiona ante la Contraloría una flexibilización a la modalidad de compras que apunta a disminuir los riesgos para el abastecimiento de fármacos, especialmente aquellos sometidos a una alta presión de producción.

Con el propósito de reducir eventuales riesgos en la provisión de medicamentos, la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast) está impulsando un cambio en el esquema de licitación vigente para estos productos con el objetivo de permitir la adjudicación de los contratos a más de un laboratorio.
“Nosotros estamos en consulta ante la Contraloría General de la República para poder abrir los contratos a más de un laboratorio; pero no por condiciones económicas, sino por condiciones de suministro”, señaló el director de la Cenabast, Valentín Díaz, en su intervención en el seminario “Gasto de bolsillo, cobertura y compras públicas de medicamentos en Chile”, organizado por Libertad y Desarrollo (LyD).
Como principal comprador de medicamentos e insumos de salud para el sector público, puso como ejemplo que sólo en paracetamol el organismo adjudica 900 millones de comprimidos anualmente. “Frente a esa cantidad, cualquier riesgo implica que nos quedamos sin abastecimiento y es por eso que estamos haciendo las consultas para los casos de fármacos donde hay un estrés tremendo por las cantidades involucradas”, explicó Díaz. 
En este sentido, el directivo agregó que por la dinámica actual de los contratos vigentes “algunos laboratorios que nos han manifestado que trabajan todo el mes para cumplir el pedido del mes siguiente de Cenabast, por lo que cualquier falla en la línea de producción va a significar un riesgo real de no poder abastecer nuestras necesidades del mes siguiente”.
En relación a ese cambio, el director Senior Asuntos de Gobierno y Acceso para Latam del Grupo Teva, José Luis Cárdenas, señaló que una reforma en esta línea sería “positiva, no para todos los productos, sino para algunos que son los más críticos”. Para avanzar en este sentido, el ejecutivo señaló que la Contraloría, junto con la Cenabast, “deberán establecer los criterios bajo los cuales eso va a ser permisible,; y si eso es así, es deseable tener un modelo de compra que permita asegurar, por sobre todo, el abastecimiento y eso en algunos casos va a significar adjudicar en forma múltiple a más de un proveedor farmacéutico”.
Cárdenas y Díaz abordaron los desafíos en materia de acceso, precios y transparencia en materia de adquisición de medicamentos en el sector público en el seminario de LYD en el cual también participaron el director nacional de Fonasa, Marcelo Mosso, y el jefe de la División Estudios de Mercado de la Fiscalía Nacional Económica, Sebastián Castro.
Las urgencias de la pandemia
Las urgentes necesidades que generó el inicio de la pandemia en cuanto a provisión de medicamentos y, especialmente, de insumos y dispositivos médicos, implicó para las autoridades cambiar el esquema habitual de adquisiciones, ya que la modalidad de trato directo con los laboratorios aumentó fuertemente su participación en las compras públicas, cuyo principal sistema han sido las licitaciones abiertas a través del portal Mercado Público.
“Estos modelos, con todos los controles y revisiones a las que hemos estado sometidos, son muy adecuados para periodos normales, pero no sirven para periodos de urgencias excepcionales. Cuando salimos todos a comprar, encontramos mercados y países cerrados, un alza generalizada de los precios y una oferta casi a cero”, indicó el director de Cenabast.
En este sentido, Díaz puntualizó que si durante la expansión de la pandemia “hubiésemos tenido que cumplir toda la normativa que exigen los distintos organismo que nos controlan hoy, hubiésemos tenidos notables quiebres de stock; sin embargo, no los tuvimos porque salimos a comprar urgente con tratos directos, compras telefónicas y acuerdos verbales que posteriormente fuimos legalizando; vale decir primó lo operativo por sobre unas serie de consideraciones administrativas, y pudimos salir adelante”.
Es así que con miras a lo que será el escenario de la pandemia durante este año, sostuvo que “la segunda o tercera ola nos encuentra en una situación mucho mejor, con mucho stock y un abastecimiento asegurado para muchos meses considerando escenarios pesimistas”. Asimismo, subrayó que en los últimos meses Cenabast estableció un volumen de contratos de suministro suficientes, de manera que una vez que se vayan terminando los insumos almacenados “vamos a continuar con esos contratos de suministro, vale decir, el abastecimiento no va a ser un problema si es que viene una segunda o tercera ola”.
Las cifras récord de 2020
El año pasado, Cenabast completó transacciones de medicamentos e insumos médicos por un monto de $ 932.371 millones el año pasado, cifra que representa un aumento de 38% en comparación al ejercicio precedente, operaciones correspondientes a las funciones que cumple este organismo en la intermediación de compras para toda la red de salud, compuesta por hospitales, servicios de atención primaria, farmacias comunales y farmacias privadas.
Una de las causas de este aumento en la operación se explica por el incremento de productos en la Canasta Esencial de Medicamentos (CEM) que la entidad pone a disposición de la red asistencial, pasando de 771 a 938 fármacos durante el último año. A esto se suma también, la reciente facultad de Cenabast de intermediar con farmacias privadas y el aumento de demanda de productos relacionados a la pandemia. Con el desempeño de 2020, Cenabast completó en los últimos 5 años un aumento de 190%, variación que corresponde a un incremento de $ 611.277 millones. Por tipo de fármaco, el principal de ítem son los fármacos de sedación ($ 8.653 millones), seguidos por bloqueadores neuromusculares ($ 5.997 millones) y analgésicos ($ 2.330 millones).
Este marco, Díaz indicó que las cifras de la entidad arrojan que las compras realizadas por el organismo han generado una reducción de gasto de a $ 304.072 millones (equivalente a un 40% menos) en comparación con el valor que hubiesen tenido esas adquisiciones en el mercado público.

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