Diego Paulsen insta a concurrir al TC cada vez que alguien estime que es inconstitucional

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El presidente de la Cámara insta a todos los sectores a hacer un esfuerzo por retomar la política de los acuerdos en beneficio de la ciudadanía, en un balance del año a la cabeza de la testera.

Ha sufrido dos intentos de censura sin éxito, gracias a la profunda división opositora en la Cámara de Diputados; sin embargo, su presidente Diego Paulsen Kehr (33) desdramatiza estas embestidas y, en cambio, prefiere dar cuenta de los logros que ha tenido la Corporación durante uno de los años más difíciles, desde el retorno a la democracia.
En esta entrevista hace un balance de los resultados del trabajo legislativo este año y se muestra optimista con ellos. “Ha sido un año bastante positivo”, asegura, subrayando que durante 2020, por primera vez, se publicaron en el Diario Oficial más leyes originadas en moción (19) que en mensaje (15), de las 498 y 45 que se presentaron, respectivamente.
Pero eso no es todo. La asistencia de la Cámara el 2020 llegó a 99,6% entre presencial y telemática; se realizaron 146 sesiones de Sala, entre ordinarias (70) y especiales (76), lo que implica un tiempo de trabajo de 624 horas; mientras que se destinaron 2.270 horas al trabajo en comisiones permanentes, distribuidas en 1,249 sesiones, y 166 horas se dedicaron a comisiones investigadoras con 116 sesiones.
-¿Cuál es el balance que hace de este año en que le ha correspondido encabezar la Cámara?-Ha sido un año bastante positivo en la Cámara de Diputadas y Diputados y, a mi juicio, hemos respondido a la demanda de políticas públicas llegando a tiempo. Eso lo demuestra el que desde esta mesa le hemos dado un sello importante a la tramitación no sólo de los mensajes presidenciales, sino también a las mociones parlamentarias: Si vemos la cantidad de leyes publicadas en el Diario Oficial, te diría que es el primer año en que las mociones son más que los mensajes; por lo tanto, hemos logrado hacer un trabajo en conjunto.
No teniendo la mayoría en la Cámara hemos logrado aprobar y trabajar de manera coordinada con los diferentes comités parlamentarios, lo que me ha permitido hacer una política diferente y no de trincheras, logrando acuerdos y sin vetar ningún proyecto. Hemos dejado de tener temas tabú en la discusión y eso ha mejorado el clima político interno en la Cámara.
-Sin embargo, se presentaron dos mociones de censura en contra de la mesa, que no prosperaron porque la oposición está muy divida solamente, pero que dan cuenta de un clima muy caldeado, tal vez por todo lo que ha pasado, la pandemia…-Sin lugar a dudas, la política en su esencia es una actividad de trinchera para la defensa de las ideas, pero hubo un buen ánimo para llevar adelante la tramitación de los proyectos; las sesiones telemáticas, entendiendo que era primera vez y tuvimos que hacer una educación cibernauta a muchos de nuestros colegas, tuvimos que tener mucha paciencia en su aplicación; en la que la Cámara y los funcionarios desarrollaron aplicaciones propias, ni siquiera tuvimos que comprar software caros, sino que nosotros mismos los elaboramos y eso generó un buen clima de acompañamiento por parte de los comités.
Entendiendo que Chile Vamos no es mayoría en la Cámara, con Francisco (Undurraga) y con Rodrigo (González) hemos ido construyendo una mayoría que nos ha permitido gobernar. Pero no le veo mayor drama a la censura, porque es de toda lógica que quienes tienen mayoría la quieran dirigir la Cámara.
-¿En que se ha traducido ese buen clima?-Hemos bajado los tiempos de tramitación de un proyecto de casi un año, en promedio, a 15 días en la Cámara. Eso nos ha permitido ir sintonizando un poco mejor con las demandas ciudadanas, porque más allá de una buena idea en el fondo también es importante la forma y en los tiempos que llega a la ciudadanía. Una política pública no sólo debe ser buena en su contenido, sino también en el tiempo en que se tiene que ejecutar y ahí nosotros le hemos dado celeridad a los proyectos.
-Le correspondió un año muy complejo para encabezar la Cámara, ¿qué diría que es lo más difícil que ha debido enfrentar?-Lo más difícil es querer y tratar de llegar a tiempo con políticas públicas y muchas veces no poder. Entiendo que la oposición haga sus puntos políticos vayamos a un tercer trámite o una Comisión Mixta… Pero lo más difícil de esto es lidiar con un grupo de 154 personas, donde cada uno tiene su interés en sacar políticas públicas adelante, y tratar de que todos se sientan representados por el trabajo que estamos haciendo.
-¿Siente que la Cámara está en deuda con alguna política pública que le hubiera gustado que se aprobara y aún no se ha hecho?-El mundo político tiene que hacer una autocrítica de que hemos fallado en muchas oportunidades. Nosotros tratamos de hacer el mejor empeño posible de sacar esto adelante, pero el mundo político está al debe y en deuda con nuestros adultos mayores con la reforma de pensiones; está al debe en no llegar a un acuerdo en el nuevo sistema de salud pública; estamos al debe en dejar esa política de trinchera y avanzar en la política de los acuerdos, que la gente nos reclama a gritos.
En eso estamos en deuda, porque muchas veces nos hemos atrincherado, me incluyo, y no hemos sido capaces de darle respuestas satisfactorias a las demandas más importantes de los chilenos: la reforma al sistema de pensiones, la salud pública y cómo enfrentamos la delincuencia como una política de Estado.
-A propósito de seguridad, ¿comparte las críticas del Ejecutivo al Congreso en esta materia?-Aquí hay responsabilidades compartidas. Yo no comparto con el Presidente cuando sólo critica al Parlamento por la no aprobación de las leyes. Yo soy parte del gobierno, tenemos una oposición, y lo que se espera de nosotros es generar voluntad de diálogo desde todas partes, porque si bien el Ejecutivo da el puntapié inicial, presenta sus mensajes, empieza la discusión en la Cámara y cada uno hace sus puntos políticos; pero también tiene que haber flexibilidad de ambos; cuando, además, eres gobierno y no tienes mayoría, si bien no tienes que tranzar en principios, pero sí en políticas de Estado que son necesarias y hay que enfrentar en conjunto y empezar a ceder para lograrlas, porque si no es imposible.
-¿No se pierde tiempo valioso cuando el gobierno presenta un proyecto nuevo habiendo uno que lleva tiempo tramitándose en el Congreso? Como el caso del proyecto contra el crimen organizado, por ejemplo.-El Ejecutivo tiene la facultad de poner las urgencias y nada impide que se puedan fusionar proyectos o que el Ejecutivo recoja puntos importantes de proyectos que se estén discutiendo. Lo que tenemos que hacer pronto es enfrentar la delincuencia y el narcotráfico como política pública de Estado, con la mejor voluntad del mundo político para enfrentar a estos grupos organizados.
-Debido a la pandemia, ¿diría que la mayoría de los proyectos aprobados este año van en esa línea y ha costado avanzar en otras políticas públicas?-Sin lugar a dudas que gran parte de los proyectos que se han discutido este año y que ya están publicados tienen relación con la contingencia que estábamos viviendo. La crisis económica y social, además de la de salud pública, nos han obligado a legislar de manera oportuna en estos temas.
Recordemos que ingresamos a una crisis sanitaria con un problema social y político, que repercutió en uno económico en nuestro país, donde las políticas públicas tenían que estar focalizadas en eso. Pero eso no implica que no podamos avanzar en estos tres ejes fundamentales que la ciudadanía nos ha exigido y que fue lo que, finalmente, llevó a un estallido social el 18 de octubre de 2019. Por eso tampoco tenemos que seguir perdiendo el tiempo.
-¿Asumió como una derrota el que el presidente haya ido al TC por una reforma que la mesa que usted preside declaró admisible, como fue la del segundo retiro?-Soy una persona que respeta y valora las decisiones de los órganos del Estado y, por lo tanto, asumir una derrota cuando un tribunal se pronuncia respecto a algo, me parece que no. Lo que sí habíamos hecho con la Secretaría General es que cualquier reforma constitucional, independiente del tema que se esté tratando, siempre habían sido declaradas admisibles. Y acá, me parece de toda lógica haber ido al TC, habiendo un grupo de parlamentarios o el propio Ejecutivo que consideraban que este era un proyecto inconstitucional.
Este es un fallo que, claramente, va a sentar un precedente. Además, tenemos otras reformas constitucionales tramitándose en el Congreso, donde el Ejecutivo y algunos parlamentarios han manifestado su inconstitucionalidad, por lo que me imagino que esto se irá a zanjar nuevamente, si es que llegan a prosperar los proyectos, de la misma manera.
-Como presidente de la Cámara, ¿no le parece preocupante, más allá del contenido de los proyectos, que el gobierno concurra al TC cada vez que no esté de acuerdo con alguno?-Lo que espero es que cada vez que exista una inconstitucionalidad, a juicio de un parlamentario o del Ejecutivo, la manifiesten y la defiendan en el Tribunal Constitucional. En esto desdramatizo, creo que habiendo un órgano como el Tribunal Constitucional y existan quienes señalen que una norma es inconstitucional y no vayan al TC me parece de la misma irresponsabilidad de quien presenta ese proyecto.
-¿Usted, como diputado, comparte la mirada del Ejecutivo de que la reforma del retiro era inconstitucional?-Yo he votado en contra de cualquier proyecto que diga relación con perjudicar las pensiones futuras. Hemos sido pocos los parlamentarios que hemos votado en contra, tanto del primer retiro, del segundo retiro presentado como reforma constitucional y voté en contra del proyecto del Ejecutivo, porque considero que es un mal proyecto, porque estimo que lo único que hace es dañar las pensiones futuras y no mejorarlas, que debiera ser nuestro único fin para dejarles a los adultos mayores un mejor sistema.
-¿Cómo resumiría la labor de la Cámara este año en cifras?-Sin lugar a dudas que tenemos una mayor cantidad de horas trabajadas, de proyectos aprobados, de proyectos presentados. Claramente existe una mayor eficiencia del recurso tiempo en la tramitación de políticas públicas y eso nos va a servir para el futuro y en que hemos logrado implementar diferentes tecnologías que permiten hacer más eficiente el tiempo en el trabajo en comisiones y en Sala.
 

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