¿El candidato “regalón” de La Moneda?

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Si es conveniente o no “eso se verá más adelante”, responden molestos desde un sector de la UDI por el hecho que detrás de la candidatura de Sebastián Sichel, se encuentre trabajando en las sombras el ex ministro de Interior, Andrés Chadwick. Y es que ese sólo hecho, considerando que el gremialismo tiene dos postulantes a La Moneda con los alcaldes Joaquín Lavín y Evelyn Matthei, es la evidencia más contundente para un sector mayoritario de Chile Vamos que el ex vicepresidente de Corfo, ex ministro de Desarrollo Social y ex presidente de BancoEstado -todos cargos ejercidos en esta administración piñerista- es indiscutidamente la carta “no oficial de palacio” para las primarias de julio.
Considerando que el apoyo al Presidente, Sebastián Piñera, bordea generalmente el 10% en las encuestas, podría ser poco relevante que un candidato cuente con la venia y respaldo de La Moneda. Pero dada la dispersión de fuerzas de la oposición, la opción de Chile Vamos de retener el poder en las próximas presidenciales no es algo irreal y, difícilmente el Mandatario se va a mantener al margen. En la derecha saben que al final Piñera se va a cuadrar con quien quede en la papeleta para noviembre, pero obviamente le gustaría pasarle la banda presidencial en marzo del 2022 no solo a uno de los suyos, sino a alguien que tenga su timbre.
Es sabido en Chile Vamos que en el segundo piso de La Moneda y particularmente Piñera, nunca van a perdonarle al alcalde de Las Condes que en el momento más crítico de las gestiones del Gobierno para tratar de hacer fracasar la votación en el Congreso del primer retiro del 10% de las AFP, Lavín respaldó el proyecto, inclinando la balanza para que varios en la bancada UDI se descolgaran de la orden que se había dado desde palacio de rechazar la propuesta.
También para nadie es un misterio que el ex ministro de Defensa y ex diputado, Mario Desbordes, nunca ha sido cercano a Piñera, que su papel como timonel de RN le complicó en varias ocasiones la vida al Gobierno y sus duras críticas al manejo de palacio del estallido social y la crisis económica, quedaron anotadas en la libreta del Mandatario.

Efectivamente la opción de Ignacio Briones (Evopoli) no le desagrada nada al Presidente, porque el ex ministro de Hacienda deberá defender su gestión económica en el marco de su candidatura y por ende, lo que ha sido su administración desde octubre de 2019 y todo el primer año de pandemia. Pero lo cierto es que no cuenta con el favoritismo que el Presidente siente por Sichel.
La presencia de Chadwick en la trastienda de la candidatura de Sichel no es un dato menor, porque no se trata solo del primo del Presidente, sino que es alguien que no ha perdido un ápice de su influencia aunque ya no esté en el Gobierno, ya que sigue siendo su orejero político de mayor confianza, el “más piñerista de todos”, como dicen en la derecha, cuya lógica de trabajo siempre ha sido privilegiar los objetivos políticos del Mandatario por sobre cualquier aspiración de la UDI.
Además, por estos días Chadwick cumple un papel clave: rastrear y monitorear que no haya nada en la trayectoria de Sichel que dinamite su candidatura, como ya le pasó a Piñera en su primer Gobierno cuando se jugó todas las cartas por su entonces ministro, Laurence Golborne, quién quedó a mitad de camino por el escándalo de los paraísos fiscales y su gestión en Cencosud. De hecho, el “síndrome Golborne” es algo que preocupa y ocupa al Mandatario por estos días.
En la derecha explicaron que la predilección de Piñera por el ex presidente de BancoEstado -que fue un factor relevante en asignarle tres cargos distintos en estos tres años- responde a una de sus obsesiones políticas de larga data: intentar pintar su gestión con los colores de la Democracia Cristiana, plasmar lo que siente como “su alma DC” en el legado de su Gobierno y desde ahí, ser el artífice de una nueva derecha, más moderna, más de centro.
No han sido pocos sus intentos en ese sentido, aunque hasta ahora ninguno ha tenido éxito. En su primer mandato, reclutó al ex DC, Jaime Ravinet, como ministro de Defensa, en este Gobierno puso como asesora en temas educacionales a Mariana Aylwin y no hay que olvidar que cuando volvió a La Moneda en marzo del 2017, su discurso inaugural desde el balcón de palacio fue una emulación absoluta del tono, forma y contenido del estilo político del fallecido ex Presidente, Patricio Aylwin, al punto que incluso habló de una segunda transición, una estrategia que naufragó a los pocos meses.
En Chile Vamos insisten que han sido varias las señales desde palacio y sobre todo de Piñera, que reflejan su favoritismo por el independiente Sichel, siendo que tiene otros dos ex ministros en carrera presidencial. Con molestia recordaron en la derecha la decisión presidencial de haber puesto a la misma altura a Desbordes y a Sichel cuando ambos salieron del Gobierno, ya que desde La Moneda organizaron todo para que dejaran sus respectivos cargos al mismo tiempo y así, el ex timonel de RN no tuviera ninguna ventaja sobre el ex presidente de BancoEstado en la contienda presidencial.
En el oficialismo reclamaron que si de una nueva derecha se trata, Sichel es un personaje que consideran un recién llegado al sector, dado su largo pasado DC, y que no tiene ningún proyecto político de peso, mientras que Desbordes -guste o no- lleva una década de gestión en RN, ha construido una sensibilidad en Chile Vamos junto al también ex ministro, Cristián Monckeberg, que ha logrado ser un contrapeso a la mirada economicista de Libertad y Desarrollo y, cumplió un rol clave en el acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución del 15 de noviembre del 2019, que fue la base para la ruta constituyente que hoy sigue el país.
Otra señal. No pocos en el oficialismo consideraron “sorprendente” que a solo 10 días de dejar la presidencia de BancoEstado, el lunes 28 de diciembre, la encuesta CADEM -dirigida por Roberto Izikson ex asesor del segundo piso en Piñera I- presentó a Sichel como ganador en 5 de 6 escenarios internos de Chile Vamos, seguido por Evelyn Matthei con sólo 1, dejando sin chance a Lavín y Desbordes y Felipe Kast. En esos días, en reserva  transversalmente se habló en la derecha que “no se entendían” esos resultados, que no le encontraban “el sustento” y se cuestionó, incluso, la metodología del sondeo.
Más allá de la Cadem, eso sí, en poco más de un mes y con un fuerte despliegue en medios de comunicación, Sichel se ha instalado en distintas encuestas, como la Criteria que este jueves 4 de febrero lo dejó con un 8% de las preferencias presidenciales, detrás de Lavín (12%) y el alcalde PC, Daniel Jadue (12%), mientras Matthei obtuvo un 7% y Desbordes 3%.
El intruso
En los partidos de Chile Vamos no confían en Sichel. No solo por su condición de converso, sino que les molesta “sobremanera” su discurso “antipolítico”, en circunstancias que es un político de tomo y lomo como todos los demás. Al respecto, hace unas semanas Desbordes dijo: “él ha militado en dos partidos, pero hoy es independiente. Él tendrá que ver cómo se ubica ahí, siempre y cuando, obviamente, no estemos denostando a la política ni a los partidos, porque eso sería complejo en una primaria donde tenemos que tener fair play”.
Pero más que el fair play, lo que preocupa en sectores de la coalición es que ese discurso político no dice relación con los apoyos que tendría realmente Sichel a su candidatura, tal como lo advirtió la alcaldesa Matthei a El Mostrador el 13 de enero, cuando sentenció que “es el candidato de los empresarios, de LyD que no quiere perder influencias y de políticos que no quieren perder poder”. Sus palabras causaron revuelo, muchas críticas, pero lo cierto es que no pocos reconocieron que reflejaban el pensar transversal desde Evópoli hasta el gremialismo, pasando el ala de RN que apoya la candidatura de Desbordes.
Ajeno a las críticas, cercanos a Sichel han recalcado que su independencia es su mayor capital en estos momentos, que tiene un abanico de inspiración que va de Barack Obama hasta el ex presidente argentino, Mauricio Macri. Y su equipo cercano también tiene ese sello: la periodista Clara Tapia, profesional, de nutrida experiencia en los medios de comunicación, especialmente en Chilevisión, que para muchos es el cerebro del rentable despliegue mediático -especialmente en televisión- del ex ministro de Desarrollo Social.
Como asesor en temas económicos, se arrimó nada menos que a Esteban Jadresic, lo más parecido a su antiguo amigo Andrés Velasco que se puede conseguir por estos días: doctor en economía de la universidad de Harvard, economista jefe de Moneda Asset Managment, el banco de inversión que es conocido por manejar el fideicomiso ciego del Presidente Piñera. Fue a través de Jadresic que Sichel consiguió que firmaran una carta en su apoyo economistas como Alejandro Alarcón, Patricio Arrau, Guillermo Le Fort, Álvaro Clarke y el ex ministro, Hugo Lavados. Otro de sus cercanos es Jorge Errázuriz Grez -fundador de Celfin capital que fue vendido a controladores brasileños y hoy es BTG Pactual- uno de los promotores más entusiastas del candidato en la red social. También está Rafael Guilisasti, ex presidente de la CPC, ligado a la viña Concha y Toro y vinculado a SQM como presidente de Norte Grande, una de las sociedades cascada.
En la lista se suma, la directora de Banco Estado y socia de la consultora Black & White, Paola Assael, quien conoce a Sichel desde la época que compartían militancia en Ciudadanos. En educación los asesoran otras dos mujeres,  la decana de la facultad de Educación de la Universidad San Sebastián, Ana Luz Durán, y la investigadora del CEP, Silvia Eyzaguirre. Además, el abogado Eugenio Evans, lo asesora en temas de regulación energética, particularmente en el sector eléctrico.
El analista político y candidato constituyente, Cristóbal Bellolio, explicó que en el mundo de Evópoli “hay cierta sospecha a Sichel, una rencilla personal, eso es complicado, porque si no tienes aliados en política no llegas muy lejos y los aliados que tiene, digamos las cosas como son, no tienen mucha envergadura (…)  Sichel debiese haber limado mucho antes sus asperezas con el mundo Evópoli, lo veo muy solo, me faltan aliados para tomármelo más en serio”.
El vicedecano de la Escuela de Gobierno de la Universidad del Desa, Rodrigo Arellano, agregó que Sichel “está llegando a su peak, a su techo”, ya que si bien ha tenido irrupción “positiva y fuerte” en los sondeos estas semanas, tiene la impresión que “debiese ir estancándose a medida que va cobrando más fuerza una primaria, creo que una cosa es la percepción ciudadana y otra, va a ser el efecto que va a tener la primaria y la campaña de alcaldes y concejales”.

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