“Evaluaciones de riesgos a la salud humana”: el sesgado estudio de Inmobiliaria Las Salinas en el área de contaminación petroquímica

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Debido a la presencia de contaminación en los suelos, napas subterráneas y arenas del borde costero del paño Las Salinas y lugares aledaños a este, se torna de primera necesidad la realización de un estudio acabado de “Evaluación de riesgos a la salud humana”, para poder detectar la exposición histórica de los contaminantes en los habitantes de Viña del Mar. Junto a esto, cabe evaluar también la interacción actual y las exposiciones futuras debido a algún movimiento de tierra que pueda generar material particulado tóxico y que este llegue a las poblaciones en peligro. Dentro del radio de influencia de mil metros se encuentran infraestructuras críticas, como hospitales de alta complejidad, Cesfam, colegios, centros comerciales y áreas de deporte. A nuestro juicio, el estudio de “Evaluación de riesgos a la salud humana” que realizó la Inmobiliaria Las Salinas, del grupo de empresas Copec, como parte de su propuesta de remediación bacteriológica para construir un megaproyecto inmobiliario en el sector, es sesgado e incompleto por una serie de razones que pasamos a revisar.
Como antesala, se debe considerar que la empresa ha reconocido cerca de 70 compuestos químicos en el paño de Las Salinas, muchos de ellos cancerígenos, mutágenos, disruptores endocrinos, tales como hidrocarburos, Benceno, Benzo(a)antraceno, Cromo hexavalente, Plomo, DDT, Aldrin, Dieldrin, HCH, PCB, Pentaclorofenol, e Indeno/123cd pireno, entre otros.
Tras 84 años de funcionamiento negligente de la industria Petroquímica en el paño de las expetroleras, es evidente que la exposición que tuvieron los pobladores y turistas a los contaminantes pudo producir alteraciones en el ADN, modificando la genética, generando enfermedades cancerígenas y no cancerígenas, aumentando la mortalidad y morbilidad, teniendo como resultado el incremento de padecimientos como: cáncer, dificultades de aprendizaje y desarrollo, enfermedades de Parkinson y Alzheimer, problemas de salud reproductiva y de fertilidad; asma, diabetes, obesidad, trastornos inmunitarios y enfermedades cardiovasculares, que jamás han sido estudiados ni analizados a través de un estudio epidemiológico.
Además de considerar que, producto de esto, se ha generado una carga genética en las comunidades expuestas históricamente a la contaminación, esto tiene como resultado una mayor susceptibilidad a producir reacciones adversas a la salud de la población, debido a nuevas exposiciones a contaminantes.
Los contaminantes interactúan con el cuerpo de las personas siendo absorbidos, distribuidos, biotransformados y almacenados por los distintos órganos del ser humano, algunos se bioacumulan en huesos y grasas del cuerpo, siendo almacenados por décadas y traspasados en ciertas condiciones como el embarazo, transfiriendo los químicos al feto en desarrollo. Además de generar una variación epigenética o epimutación, alteración que es hereditaria.
Se debe considerar que las evaluaciones de riesgo a la salud humana no son una ciencia exacta, sino una herramienta política diseñada para facilitar la toma de decisiones, por lo que estas evaluaciones de riesgos están sujetas a juicios subjetivos. Esto queda en total evidencia en el Estudio de Impacto Ambiental del 2018 generado por Copec, donde la empresa no analiza al plomo como un elemento de riesgo a la salud humana. Este elemento químico es un neurotóxico reconocido que, según datos de la OMS, “es una sustancia que se acumula y afecta a diversos sistemas del cuerpo: nervioso, hematológico, gastrointestinal, cardiovascular y renal. Los niños son más vulnerables a los efectos neurotóxicos del plomo; un nivel relativamente bajo de exposición puede causar daños neurológicos graves —y en algunos casos, irreversibles—”. 
Otro de los errores graves efectuados por la empresa es que no se puede considerar solo la carcinogenicidad (cáncer), como resultado de efectos adversos producidos por la exposición, sino que también los químicos del paño Las Salinas pueden producir daños a la salud como la genotoxicidad, toxicidad reproductiva, disrupción endocrina, neurotoxicidad, inmunotoxicidad y alergenicidad, entre otros.
Lo más complejo de esta situación es el efecto cóctel (sinérgico). Ya que no existe un modelo desde la toxicología mecanicista que pueda dimensionar el daño que se produjo o se producirá a causa de la exposición de estos contaminantes de manera simultánea entre cada uno de los elementos químicos, esto generará que los efectos dañinos en el cuerpo humano se potencien.
El no considerar al plomo y el efecto sinérgico de la interacción de los químicos en el cuerpo, es uno de los mayores errores de Copec, además que esto no es azaroso, ya que el plomo es un tóxico bacteriano, que afecta gravemente el proceso de biorremediación bacteriológica propuesto por la empresa.
El daño que se ha ocasionado a la población de Viña del Mar expuesta durante 100 años a la contaminación y los daños que eventualmente podrían generarse con los movimientos de tierras contaminadas, transmiten un gran nivel de incertidumbre, en especial por el grave riesgo a la salud y calidad de vida de los habitantes de la ciudad y de los turistas. Si esto tarde o temprano ocurre, el daño será responsabilidad de la empresa, de las universidades que patrocinan el proyecto y especialmente de las autoridades que hicieron vista gorda a toda la evidencia científica expuesta por la comunidad.
Para poder realizar cualquier proyecto en el paño Las Salinas, sea este un proyecto inmobiliario, como lo propone la empresa, o un parque, como lo está proponiendo la comunidad, es necesario realizar una “Evaluación de riesgo a la salud humana” sin sesgos, donde se tome como pilar fundamental el principio precautorio, debido a la alta peligrosidad de los compuestos químicos que se encuentran en suelos y napas subterráneas del terreno, además de considerar todas las variables que inciden en cada escenario de uso de suelo propuesto.

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