La justicia sentencia que el Estado francés incumple sus compromisos contra el cambio climático | Clima y Medio Ambiente

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El denominado “caso del siglo” se ha convertido en una primera gran victoria, al menos moral, para las cuatro ONG que llevaron hace dos años al Estado francés ante la justicia por no respetar sus compromisos en materia de lucha contra el cambio climático. En una sentencia que podría servir de precedente para casos similares presentados en otros países, entre ellos España, el tribunal administrativo de París ha señalado este miércoles al Estado como “responsable” de “incumplimientos en la lucha contra el calentamiento global”. Aunque los magistrados se han dado dos meses más de tiempo para decidir si ordenan medidas concretas al Gobierno de Francia, tal como pedían las organizaciones demandantes, que reunieron 2,3 millones de firmas ciudadanas en apoyo a su iniciativa judicial, las asociaciones ya han celebrado esta primera sentencia como una “primera victoria histórica para el medio ambiente y un gran avance en el derecho francés”.En su fallo, el tribunal parisino “reconoce la existencia de un prejuicio ecológico vinculado al cambio climático” y considera que la “deficiencia parcial del Estado francés a la hora de respetar los objetivos que se había fijado en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es su responsabilidad”.“¡Victoria para el medio ambiente! La inacción climática es juzgada como ilegal”, se felicitaron las ONG demandantes —Greenpeace France, Oxfam France, Notre Affaire à Tous y Fundación por la Naturaleza y el Hombre— en sus redes sociales nada más conocer la decisión. A la par, publicaron un vídeo en el que numerosas personalidades, entre ellas las actrices Marion Cotillard y Juliette Binoche, o el popular ecologista y ministro de Transición Ecológica de Emmanuel Macron hasta 2018, Nicolas Hulot, celebran una decisión que, según destacó la directora de Oxfam Francia, Cécile Duflot, significa que “la justicia da la razón a los que alertan que la magnitud de la crisis desde hace décadas”. En lo concreto, agrega la actriz Juliette Tresanini retomando en el vídeo uno de los puntos clave que destacan las ONG, “a partir de ahora, las víctimas del cambio climático en Francia podrán reclamar reparaciones al Estado”. Pero sobre todo, acota el divulgador científico Matthieu Duméry, el fallo “es la condición indispensable para que la justicia pueda ordenar al Estado tomar por fin decisiones más firmes, fuertes y eficaces sobre el medio ambiente”.Para ello, sin embargo, habrá que esperar al menos dos meses. En su fallo, el tribunal administrativo condena de inmediato al Estado a pagar un euro en materia de “prejuicio moral” a cada una de las cuatro ONG que presentaron la demanda en marzo de 2019. Los jueces rechazaron la segunda petición de las ONG, el pago de otro “euro simbólico como reparación judicial por perjuicio ecológico”. Pero todo esto, además de ser un mero detalle —por algo era simbólico, como señala la propia sentencia—, no es nada ante el potencial que tiene la sentencia: como explican los jueces —y esperan los demandantes—, se dan dos meses de tiempo para estudiar la posibilidad de ordenar medidas concretas al Estado para revertir esas carencias advertidas en el cumplimiento de sus compromisos.Con este plazo adicional, los magistrados dan tiempo a que el Consejo de Estado, la máxima autoridad administrativa del país, pueda pronunciarse sobre una demanda similar presentada por la localidad costera de Grande-Synthe, en el norte de Francia, que podría marcar las pautas al Gobierno de Macron.El pasado noviembre, en vísperas de la celebración del quinto aniversario de la conferencia sobre el clima de donde surgió el Acuerdo de París, con objetivos de reducción de gases de efecto invernadero aprobados un año más tarde, el Consejo de Estado dio un ultimátum al Ejecutivo para que, en un plazo máximo de tres meses —que está ahora a punto de expirar— el Gobierno justifique “que la trayectoria de la reducción (de gases de efecto invernadero) con vistas a 2030 puede ser respetada”. El origen de esta acción es la demanda que presentó en enero de 2019 el entonces alcalde de Grande-Synthe y hoy eurodiputado, el ecologista Damien Carême, por la “inacción climática” de Francia, ante la oposición del Gobierno de Macron de acceder a su petición de que se adoptaran medidas suplementarias para “modificar la curva de las emisiones producidas y respetar, como mínimo, los compromisos de Francia”. Grande-Synthe es una localidad especialmente expuesta a los efectos del cambio climático, sobre todo al riesgo de inundación.A esa iniciativa se unieron las ciudades de París y de Grenoble, así como las cuatro organizaciones medioambientales que ahora han logrado su primera victoria en el tribunal administrativo y que, según dijeron en un comunicado conjunto, confían en que la justicia acabará obligando al Estado a actuar de manera más decidida contra el cambio climático.El propio Consejo de Estado constató en su ultimátum al Gobierno del pasado noviembre que, pese a que Francia se comprometió en el Acuerdo de París a reducir hasta 2030 el 40% de sus emisiones en relación con el nivel de 1990, en el periodo 2015-2018 “solamente ha realizado una reducción de media de sus emisiones del 1% anual, cuando el techo fijado imponía una reducción del 2,2%”. A ello se añade, agregó la máxima institución administrativa del país, el decreto firmado el 21 de abril del año pasado por el Gobierno de Macron revisando a la baja los objetivos de reducción de emisiones entre 2019 y 2023, con lo que, destacó el Consejo de Estado, “una parte de los esfuerzos inicialmente previstos también son aplazados a después de 2023, lo que impondrá realizar una reducción de las emisiones a partir de entonces a un ritmo que jamás se ha logrado hasta ahora”.Para conocer las noticias más importantes de Clima y Medio Ambiente de EL PAÍS apúntese aquí a nuestra newsletter semanal.Siga la sección de Clima y Medio Ambiente en Twitter y Facebook

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