La ley electoral de Madrid obliga a Pablo Iglesias a adelantar su salida del Gobierno antes del 31 de marzo | España

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Si Unidas Podemos (UP) no encuentra a última hora un recoveco legal para impedirlo, Pablo Iglesias tendrá que abandonar el Gobierno mucho antes de lo previsto y no podrá utilizar esa plataforma hasta que arranque la campaña en Madrid, como hizo Salvador Illa, que recibió por ello las críticas de UP. La ley electoral madrileña, que es distinta de la catalana, obliga al vicepresidente a dejar el Gobierno como máximo en una semana, el 30 de marzo, el próximo martes. Todo indica por tanto que ese día será su último Consejo de Ministros. UP no confirma oficialmente que la decisión de adelantar la retirada esté tomada, pero diversas fuentes del Gobierno coinciden en que el texto es muy claro y no deja muchas opciones al vicepresidente más que dejar su cargo el martes o antes. El equipo de Iglesias, que no tenía previsto este inconveniente importante y se ha visto sorprendido, ha pedido informes jurídicos para estar seguros de que no hay más remedio que tomar la decisión, pero todas las fuentes consultadas en La Moncloa lo dan por hecho.El líder de Podemos tendrá que dejar la vicepresidencia segunda del Ejecutivo antes de que su partido presente la candidatura para los comicios regionales madrileños, plazo que se inicia el 26 de marzo y termina el día 31 de este mismo mes. La ley electoral madrileña considera “inelegibles”, entre otras figuras institucionales, al presidente del Gobierno y a los ministros y secretarios de Estado. Y a estos efectos, prevé que la calificación de “inelegible” se otorgará a quienes lo sean “el mismo día de presentación de su candidatura”. Con esta premisa, establecida en los artículos 3 y 4 de la citada norma, Iglesias debería dejar el Gobierno, como muy tarde, el día anterior a la presentación de las listas ante la Junta Electoral Provincial.Esta salida anticipada implica que Iglesias no podrá, como había anunciado, dar la batalla en el Gobierno antes de su salida para pactar la reforma de la ley de vivienda, que aún sigue lejos de llegar a un acuerdo interno. Fuentes del PSOE señalan que esa reforma no se llevará al Congreso hasta que no esté pactada, porque no sería razonable arriesgarse a una derrota parlamentaria de ese calibre, por lo que todo indica que la norma se pospondrá hasta después de las elecciones del 4 de mayo.La salida precipitada de Iglesias no solo le quita el escaparate del Gobierno en plena precampaña en Madrid, sino que además obliga a esta formación a reorganizarse rápidamente alrededor de la nueva estructura de poder, con Yolanda Díaz como vicepresidenta tercera e Ione Belarra como nueva ministra de Derechos Sociales. Este problema, que no había sido detectado por el equipo de Iglesias, tendrá por tanto consecuencias políticas inmediatas para el Gobierno pero sobre todo para la propia campaña electoral de UP, ya que esta formación contaba con que Iglesias siguiera de vicepresidente al menos hasta el 14 de abril. “Esta es mi última intervención en el senado. Quiero darles las gracias señorías”, se ha despedido Iglesias de los senadores presentes en la interpelación sobre dependencia que ha tenido a última hora de la tarde. El 13 de abril, martes, está prevista que se celebre una sesión de control en el Senado, pero Iglesias ha dejado claro que entonces ya no formará parte del Gobierno.Mientras, Iglesias sigue de vicepresidente pero su discurso público se concentra en la precampaña de Madrid. Hoy comparecía en el Senado, y las elecciones madrileñas han marcado una sesión que Iglesias y el PP han empleado como altavoz de las ideas fuerza de sus campañas. Y eso que aún quedan seis semanas hasta los comicios. El vicepresidente segundo del Gobierno ha anticipado la extinción de Ciudadanos. “Lamento que su fuerza política vaya a desaparecer y que el legado que vaya a dejar sea sostener al partido político más corrupto de Europa y haberle abierto las puertas de las instituciones a la ultraderecha”, le ha espetado al senador de Cs Tomás Marcos en alusión a PP y Vox. “Dice que no le gusta los extremos. Quizás tendrían que haberlo pensado antes de formar en la plaza de Colón con la derecha y la ultraderecha”, ha abundado el vicepresidente entre los aplausos de la bancada del PSOE. Iglesias ha incidido en que ahora la extrema derecha “está devorando” a Cs antes de recordar la moción de censura frustrada en Murcia por tres diputados que terminaron expulsados del partido de Inés Arrimadas: “Cuando han intentado rectificar, se ha visto que ustedes son una fuerza política en descomposición plagada de tránsfugas dispuestos a dejarse comprar por los billetes del PP”.La confrontación con el Gobierno por la discriminación que, según el PP, padece Madrid tampoco ha faltado. “Es indignante el uso opaco que hacen de los fondos europeos. Es bochornoso cómo benefician a las comunidades donde gobiernan, la obsesión que tienen con Madrid y Ayuso raya lo enfermizo”, ha afirmado Paloma Adrados, que fue alcaldesa de Pozuelo y presidió la Asamblea de Madrid. La vicepresidenta Nadia Calviño le ha recordado que Madrid fue la más beneficiada, con 3.346 millones, por el fondo de 16.000 millones no reembolsables —es decir, a fondo perdido—que el Gobierno habilitó en verano. Cataluña recibió 3.166 millones, Andalucía 2.199 y la Comunidad Valenciana (1.486). “Me parece de aurora boreal que el PP, que es un partido nacional, plantee estos conflictos entre territorios. Un poco de mesura”, dijo Calviño. El PP también reclamó una mayor participación del Gobierno en la cofinanciación del transporte en Madrid antes de que la tensión alcanzara su techo. Fue cuando la ministra de Igualdad, Irene Montero, vaticinó el final de Ayuso: “La corrupción hizo que una mayoría parlamentaria les echara del Gobierno de España y su machismo va a hacer que muy prontito se les eche de la Comunidad de Madrid”.

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