Levita Magnetics, firma chilena de tecnología médica, crea robot para cirugías abdominales

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El robot “Levita” ya ha realizado tres cirugías de vesícula aguda en la Clínica Indisa, con el fin de presentar resultados ante la FDA de EEUU a fin de año y salir al mercado en 2022.

El médico cirujano chileno Alberto Rodríguez-Navarro fundó en 2012 Levita Magnetics, una empresa de tecnología médica, que en 2017 desarrolló un dispositivo que, en base a imanes, permite mover órganos y tejidos en el abdomen, facilitando el acceso y la visualización en la cirugía laparoscópica.
Con la idea de innovar, el médico formuló una nueva plataforma que combina la tecnología de los imanes con un robot, bautizado como Levita. Este robot, junto a la tecnología magnética y una cámara, ayuda al cirujano a tener el control del procedimiento con óptimas condiciones de visualización.

“Nos percatamos que si le agregábamos robótica al uso de imanes la solución se mejoraba y hacía más eficiente la labor del cirujano”, comenta Rodríguez-Navarro.
Según el médico, la plataforma tiene un triple impacto: en los pacientes se reducen las incisiones, por lo tanto, la operación es menos dolorosa y tiene una recuperación más rápida; a los cirujanos les ofrece una mejor visualización para controlar los instrumentos; y a los prestadores -hospitales y clínicas- les permite dar de alta rápidamente -incluso algunas de las operaciones pueden ser ambulatorias- y tener la opción de realizar más cirugías al día, disminuyendo los tiempos de espera.
Actualmente, las pruebas con Levita se están realizando en la Clínica Indisa, donde se han hecho tres operaciones de vesícula aguda. “Los resultados no son sorpresivos porque se replica lo que se venía produciendo con el modelo manual, solo que ahora confirmamos que la robótica trae los mismos beneficios para el paciente y el cirujano”, indica el especialista.
En los próximos meses planean iniciar pruebas en algunos hospitales públicos del país y en el de la Fuerza Aérea, además de testear la plataforma en operaciones de manga gástrica.
Durante 2021 levantarán los casos clínicos para a fines de año solicitar la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, su sigla en inglés) y en 2022 iniciar el proceso de lanzamiento comercial de la solución en EEUU y Chile.
Desde Silicon Valley
Rodríguez-Navarro optó en 2016 por instalarse en Silicon Valley, Estados Unidos, para desarrollar estas innovaciones médicas. Dice que su decisión se debió a razones técnicas, ya que allí se había desarrollado un polo tecnológico en software y tecnologías médicas, que no existe en Chile ni Latinoamérica.
“Acá (EEUU) había gente que conocía a la perfección los procesos y podían ayudarnos a armar la tecnología que teníamos diseñada, pero que aún no tenía un producto concreto”, explica Rodríguez-Navarro.
En estos nueve años de operación, Levita Magnetics ha realizado más de 3 mil cirugías con la tecnología de los imanes y levantado capital por US$ 25 millones. De ellos, el médico estima que cerca de un 5% provino de Corfo, el que “fue vital en el proceso inicial de la tecnología para crear los prototipos”. Pese a estar en Silicon Valley el resto del financiamiento siguió llegando desde Chile, a través de fondos de inversión, como Founder List y Fen Ventures.
“Inicialmente pensábamos que íbamos a necesitar grandes recursos para desarrollar la tecnología. Los costos de la innovación en medicina son altos, no obstante, nuestro modelo es eficiente en el uso de recursos. Lo meritorio también, es que se ha financiado con inversionistas chilenos”, dice.
Investigación y desarrollo
La crisis sanitaria generada por el Covid-19 no fue indiferente para Levita Magnetics. El virus apareció en la etapa del crecimiento comercial de su producto en 2020, obligando a cancelar las cirugías en las que la tecnología se utiliza.
Además, tuvieron que reducir su equipo de ventas. La facturación de 2020 fue similar a la de 2019 y en lo que va de este año, el médico señala que superaron el ciclo anterior y estima cerrará 2021 con ventas sobre US$ 1 millón.
“Lo bueno de la pandemia fue que nos hizo replantearnos nuestra estrategia. La idea del robot lo pensábamos para el próximo año, pero con la contingencia lo adelantamos. Decidimos volver a enfocamos en nuestro fuerte que es la investigación y el desarrollo (I+D)”, explica Rodríguez-Navarro.
La importancia que el médico otorga a la I+D lo tiene ver con el deseo de formar su propio centro de investigación de inteligencia artificial y robótica en el país. Dice que en Chile hay talento “de primer nivel” que puede ser aplicado en un centro experimental en Santiago con conexión directa a la central de Silicon Valley para desarrollar nuevos productos.
“Queríamos que se iniciara en abril (pasado), pero la pandemia no nos ha dejado, estamos esperanzados que este año comience a funcionar”, adelanta el creador de Levita.

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