Médico de Wuhan: El virus se atajó con mascarillas, test y cuarentenas

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El neumólogo Hu Ke, que trató en Wuhan a centenares de pacientes durante los peores momentos de la pandemia en la urbe china, destaca que el virus ha logrado controlarse en su ciudad y en el país asiático gracias a la protección individual, los test masivos y las cuarentenas de los asintomáticos.
En una entrevista telefónica con EFE, uno de los pocos medios internacionales que ha conseguido entrevistar a un médico de Wuhan, Hu dijo que los instantes más difíciles se vivieron en la ciudad justo antes de su aislamiento y poco más de una semana después, cuando los casos se multiplicaban y escaseaban los medios para afrontarlos.
Este profesor de medicina pulmonar, integrante del equipo que comandó la lucha contra el virus en la capital de Hubei, recalca la importancia de la protección personal para quienes aún sufren la pandemia y cree que no se debería rechazar la vacuna china, que considera “muy segura y eficaz”.

Hu recordó que “el tiempo más difícil fue justo antes del 23 de enero (cuando el Gobierno chino decretó el aislamiento de la ciudad) y poco después. Antes de la cuarentena, el número de pacientes aumentó mucho. Después del cierre, no teníamos los recursos médicos suficientes ante el incremento de los enfermos, pero el Gobierno lo resolvió pronto. En total no fueron más de dos semanas”.
“Además, -agregó- hay que tener en cuenta que la cuarentena se aplicó en una ciudad de 11 millones de personas justo durante las fiestas del Año Nuevo lunar, un periodo muy especial para los ciudadanos, que no estaban preparados ni material ni psicológicamente”.
“Los trajes protectores y otros recursos médicos no eran suficientes pero las dificultades se superaron en un tiempo muy corto. El 24 de enero llegó ya el primer grupo de médicos y enfermeras y después comenzó a llegar ayuda por avión y tren”, relató.
– Pregunta: ¿Además del estricto confinamiento, qué otras medidas fueron decisivas para superar la epidemia en Wuhan?
– Respuesta: El sistema de gestión de las comunidades fue muy importante. Cuando alguien se sentía mal, recibía la asistencia de los responsables sanitarios de su comunidad de vecinos, incluso para llevarle al hospital. También, si hacía falta comida, la comunidad se encargaba de repartirla.

– P: Mucha gente consultada por EFE en Wuhan habló de la falta de comida como uno de los mayores problemas en los primeros momentos.
– R: Tal vez al principio faltó algo de comida hasta que se encarriló la operación logística. Creo que la organización del confinamiento es una de las cosas que se han hecho muy bien. Primero suministrar los recursos médicos y las necesidades alimenticias básicas. Se trajeron los equipos médicos y la comida desde fuera de Wuhan. Las comunidades han hecho un gran trabajo, los vecinos pedían por teléfono y le ponían los productos en la puerta. En mi caso, me quedé en el hospital durante cuatro meses. Éramos de alto riesgo, por lo que dormía y comía allí. Nunca tuve problemas de comida.

– P: Una vez que se abrió la ciudad y se redujeron al mínimo los casos, ¿qué medidas se adoptaron para que el virus no regresase?
– R: Lo primero fue la observación de los pacientes al salir del hospital, de sus familiares y de sus comunidades. Luego los test de covid para todos los habitantes de Wuhan. Más de diez millones fueron analizados en dos semanas, no había ejemplo en el mundo para eso. Encontramos 600 casos asintomáticos, los gestionamos y los aislamos en cuarentena. Desde entonces, en mayo de 2020, la ciudad no ha vuelto a registrar casos de covid entre sus habitantes.
China usa desde entonces nuestro modelo de test masivos para encontrar a los asintomáticos, y ponerlos en cuarentena junto a los contactos cercanos durante dos semanas como la mejor forma de controlar la epidemia.

– P: ¿Qué recomendaría a los países que todavía sufren duramente los efectos del virus?
– R: Lo primero es la protección individual, que es muy importante, la mascarilla. Yo no tengo duda de que los países occidentales se van a curar. Pero hay diferentes opiniones sobre cómo hacerlo. Wuhan controló la epidemia en muy pocos días pero en el extranjero hay muchos enfermos. Si todos los miles de sanitarios que vinieron a Wuhan no se infectaron fue por las mascarillas y los trajes de protección.
Cada país tiene que pensar por qué China pudo controlar la epidemia en poco tiempo, con una población tan grande. Primero, protección individual, no reunirse, no salir de la casa, lavarse las manos; segundo, mantener la distancia social, y tercero, la organización de las comunidades. En China está muy avanzada, podemos pedir muchas cosas por internet sin salir de casa.
La vacuna también es importante. No estoy de acuerdo con la inmunidad de rebaño, eso tiene un coste muy alto en demasiadas muertes. Las vacunas de China son muy seguras y eficaces. Yo la recibí el pasado diciembre. Los países occidentales no deberían rechazar las vacunas chinas y pagar con la vida de sus gentes. Necesitamos proteger a la gente que está más expuesta al contagio con las vacunas.

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