Papa Francisco reapareció desde el balcón del hospital tras su operación

48

El papa Francisco reapareció esta jornada desde el balcón del hospital en el que está internado desde el pasado domingo tras someterse a una operación y aprovechó de hacer un llamado a garantizar un buen servicio sanitario para todos y “gratuito”.
El papa, de 84 años, fue operado del colon en el hospital Agostino Gemelli -que desde la década del 60 es el recinto asistencial donde acuden los pontífices- de Roma el pasado domingo por “una estenosis diverticular grave con signos de diverticulitis esclerosante” en la que se le extrajo una parte del tracto, aunque evoluciona favorablemente.
“He sentido su cercanía y el apoyo de sus oraciones. Gracias de corazón”, dijo antes de rezar el Ángelus desde el décimo piso del hospital, acompañado por algunos niños enfermos y ante decenas de fieles que le recibieron con aplausos.
El papa, con la voz ligeramente ronca pero con buen aspecto, confesó que durante su hospitalización “he experimentado lo importante que es un buen servicio sanitario, accesible a todos, como el que hay en Italia y en otros países. Un sistema sanitario que garantice un buen servicio accesible para todos”.
Además, sostuvo que “no debemos perder este bien tan precioso ¡Tenemos que mantenerlo! Y para ello debemos esforzarnos todos, porque sirve a todos y requiere la contribución de todos”, esto como defensa a los recintos sanitarios de la Iglesia, y así el papa reconoció que a veces un hospital católico no va bien por motivos económicos”, pero que “la vocación, en la Iglesia, no es tener dinero, es hacer un servicio, y el servicio es siempre gratuito. No olviden esto: salven las instituciones gratuitas”.
Francisco también señaló que la atención a un enfermo no solo es médica, sino también de algún modo moral, pues la gentileza juega un papel determinante en su recuperación y, a su juicio, atender a un paciente implica escucharlo: “la cercanía, la premura, la ternura de quien cuida al enfermo es como una caricia que mejora, alivia el dolor y serena”, sostuvo.
“Antes o después todos necesitamos esta unción y todos podemos donársela a otras personas, con una visita, una llamada telefónica, una mano tendida a quien requiere ayuda”, indicó. En este sentido recordó, a modo de advertencia, que el trato a los enfermos será una de las preguntas del Juicio Final.

Fuente

Opina sobre este artículo