Recta final – El Mostrador

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Llegó el 2021 y entramos en la recta final del torneo, donde hay varios tópicos y temas para analizar y comentar. Comenzando por la parte que más morbo trae sin duda, como serán los tres descensos a mediados de febrero, que podría variar el término del certamen si es que Coquimbo logra acceder a la final de la Sudamericana.
Primero recordar que hay dos tablas. La de la temporada 2020, donde el colista es Colo Colo y por ahora bajando por primera vez en su historia a la Primera B y la otra en la cual se ven los promedios (2019 que vale 60% y 2020 equivalente al 40%) donde por ahora es Deportes Iquique el damnificado. El tercer cupo se jugará entre los penúltimos de cada tabla. Hoy se enfrentarían Coquimbo con la Universidad de Concepción.
El caso de los albos y que ya lo hemos comentado en columnas anteriores es crítico y complejo cada jornada, porque el equipo no muestra síntomas de recuperación. Y comenzando este 2021 deberá viajar hasta el Calvo y Bascuñán donde tendrá un partido durísimo ante Deportes Antofagasta, escuadra que está en la parte alta y que además es dirigida por un exalbo como Tito Tapia. Más morbo imposible. Los cálculos hablan que, para salvarse, los albos necesitan mínimo 38 puntos. Hoy suman 22 unidades. Y tienen un partido pendiente ante U. La Calera que está a la caza de U. Católica y otra verdadera final ante Coquimbo y, por si fuera poco, el 17 de enero reciben a la U en el Monumental.

A propósito de los azules, que también lo pasan mal; ya que aún no se visualiza un cambio importante desde que asumió Rafael Dudamel, se enredaron y mucho en la tabla de promedio. Están en la posición 16 y de no levantar drásticamente su rendimiento, el equipo seguirá mostrando nerviosismo y poca confianza en cada partido que resta. Este domingo tienen una final frente a los del campanil. Obligación de ganar para respirar y comenzar a despejar algunas dudas que ha reflejado el técnico venezolano, ya que, a pesar de tener una victoria, cuatro empates y una derrota, no convence la perfomance azul. La caída en El Salvador fue un mazazo duro. El camino azul de enero es U.de Concepción, O’Higgins, Palestino y Colo Colo. Quedará pendiente el compromiso ante Coquimbo. Calendario duro.
En la parte alta, la corona pareciera tener solo tres cuerdas claras. U. Católica, U. La Calera y U. Española. La primera opción la siguen teniendo los cruzados para lograr el inédito tricampeonato, pero más allá que en las últimas fechas no han podido ganar y han mostrado una baja en el rendimiento, por plantel y capacidad, la mano la tienen los hombres de Holan. La partida de Pinares, la traumática eliminación de Sudamericana y una merma física; asoman como elementos que deben seguir preocupando en San Carlos. Huachipato, Deportes Iquique y Curicó son los próximos tres desafíos de los cruzados para retomar ese ritmo que impusieron hasta noviembre y donde parecían ser casi invencibles.
Las opciones de caleranos e hispanos están vigentes, pero deben presionar con triunfos a la UC y esperar que los franjeados cedan algunos puntos. En todo caso, han sido muy buenas campañas de ambos elencos, que además han consolidado una idea de juego y a sus planteles. En el trabajo de los hispanos hay que seguir destacando la proyección de Carlos Palacios, jugador distinto y que marca diferencias en el medio local. Los caleranos basan su potencial en lo colectivo.
Y más allá de todos los problemas que han debido enfrentar los equipos y a veces la poca rigurosidad en los protocolos de Covid, las fechas que restan serán partidos de alta tensión y nerviosismo, donde el arbitraje será el ojo de halcón de todos, los cuestionamientos al uso y aplicación del VAR seguirán siendo tema recurrente en redes sociales y comentarios de los futboleros.
Habrá emoción y tensión en esta recta final del torneo chileno. Eso está garantizado y podrá ser un remate atípico por lo que están viviendo dos de las instituciones más grandes de Chile.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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