Sánchez amenaza con más restricciones en Navidad si se agrava la pandemia | España

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“Si hay que endurecer el plan de Navidad no les quepa duda de que el Gobierno de España propondrá a los Gobiernos autonómicos endurecer el plan de Navidad, porque no podemos relajarnos, no podemos bajar la guardia”. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado algo más que un aviso durante su comparecencia este miércoles en el Congreso para hacer balance de estos dos primeros meses del actual estado de alarma, que tiene vigencia hasta el próximo 9 de mayo. El jefe del Ejecutivo ha sido más que optimista sobre la situación actual del virus en España, en especial en comparación con otros países europeos y en relación con los últimos meses, pero también ha querido hacer varias llamadas a la precaución y contra la relajación de las medidas de seguridad ante el repunte de estos días y las próximas fiestas navideñas: “Hemos luchado mucho todo el año, unidos, y estamos ante este último esfuerzo”. El líder de la oposición, Pablo Casado, ha cuestionado el tono triunfalista de la intervención y no ha aceptado ninguna mejora.“La mejor manera de prevenir los contagios es que cada uno actuemos como si estuviéramos contagiados porque no sabemos si estamos contagiados”, ha llegado a decir el presidente en uno de los pasajes de su primera intervención, en la que ha querido advertir de que el virus aún no ha sido derrotado definitivamente y de que vienen fechas muy complicadas. “Disfrutemos de la Navidad en casa, salgamos solo para lo imprescindible, cuidemos la higiene, la distancia social”, señaló Sánchez. “En estas Navidades se decide si evitamos la tercera ola. El mejor regalo a nuestros seres queridos es seguridad, es la forma más sencilla y eficaz de decirnos que queremos seguir unidos, cuidarnos es regalar seguridad”, ha insistido ante el repunte que consideró preocupante de los datos en los últimos días.Pedro Sánchez ha pedido “un último esfuerzo” a la sociedad y a todas las instituciones y administraciones implicadas para no relajarse en esta fase del combate frente al virus: “No tiremos todo por la borda, solo de nosotros depende que no haya una tercera ola”.El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez interviene en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, en Madrid (España), a 16 de diciembre de 2020.EUROPA PRESS / VÍDEO: QUALITYEn ese contexto, sin embargo, el presidente también ha querido dejar algunos datos para el optimismo cuando remarcó cómo ha cambiado el escenario en España desde que se decretó el pasado 25 de octubre este estado de alarma actual para seis meses, cuando había 362 casos infectados por cada 100.000 habitantes y 655 fallecidos en la semana anterior, frente al panorama actual, donde se contabilizan ya cinco semanas reduciendo la incidencia acumulada, con menos de 200 contagiados por cada 100.000 personas. “Uno de los mejores países de Europa”, ha concluido. Y hasta ha reconocido que mira en ese sentido a lo que ha sucedido en Alemania, espejo durante tantas semanas y ahora con terribles datos de mortalidad y contagios.“Unidad, solidaridad, empatía, resistencia y moral de victoria” ha sido la receta del presidente del Gobierno ante esta nueva fase de “incipiente recuperación” tanto en el ámbito sanitario como social y económico. Sánchez ha incidido en la importancia de continuar con la “cogobernanza” y la coordinación entre el Gobierno central y las autonomías en el Consejo Interterritorial de Salud para delimitar medidas y restricciones y evitar que la situación se agrave.El jefe de Gobierno ha recalcado de nuevo, como en anteriores debates sobre otros estados de alarma, que esa herramienta prevista en la Constitución “ha funcionado” y ha sido un buen recurso para combatir la pandemia. Y le ha servido para ampliar el foco y ensalzar el papel de la Constitución de 1978, porque así “vuelve a reivindicarse con una prueba más de su vigencia y fortaleza”. El líder socialista no hiló esa alusión directamente a otras polémicas o reformas que se plantean desde otras formaciones sobre la Carta Magna, en especial desde sus socios de Unidas Podemos y lo relativo al sistema de la monarquía parlamentaria. Lo que sí quiso hacer el presidente fue reivindicar su “estrategia estatal”, también con respecto al plan de vacunación, el estado de alarma y, ahora, la “imprescindible” aprobación con una amplia mayoría del Parlamento del proyecto de Presupuestos Generales del Estado.Ninguno de esos argumentos ha convencido ni rebajado el tono de las duras críticas del líder de la oposición. Pablo Casado ha cuestionado al presidente desde que no felicitara cristianamente las Navidades, que no llorara en público como la premier alemana Angela Merkel ante la acumulación de víctimas, que se tomara unas semanas de vacaciones en verano y hasta que haya tardado 55 días en devolverle una llamada. Y le ha acusado de “no cansarse de mentir” en prácticamente todo lo relativo a la pandemia.En ese estilo, nada conciliador, Casado ha arremetido en un primer bloque de su alocución contra Sánchez por su “deslealtad” con Alemania al presumir ahora del balance de España frente a los datos de aquel país y le ha criticado por pretender por un lado acaparar todo el poder y eludir los controles de la oposición y también por haberse parapetado en otro momento de esta terrible crisis tras la gestión delegada a las autonomías. Casado ha rechazado acuerdos tanto para renovar los cargos judiciales empantanados desde hace dos años, como para los Presupuestos, entregados “a la ruina con los socios que quieren romper España”, o los planes ahora para la vacunación. No ha aceptado ningún logro.Fuentes de la dirección del PP han lamentado lo que llaman el “estilo narcisista y durmiente” de Sánchez y justificaron la dureza de Casado en su intención de dejar “al descubierto las mentiras y propaganda” del presidente, alejado de la humildad y la realidad de la calle. En el entorno de Casado se destacó, sin embargo, que el líder popular también tendió la mano en el debate, como hizo el día anterior en la conversación telefónica que ambos mantuvieron durante 45 minutos, a pactos sobre la sanidad, los fondos europeos y la alternativa jurídica ordinaria al estado de alarma y le reprocharon que los pasara por alto.El resto del debate sobre el balance del estado de alarma ya derivó por otros derroteros, según los intereses de cada partido. El líder de Vox, Santiago Abascal, eludió ese asunto y habló de su concepto de lo que debe ser una Europa más coordinada para protegerse de los inmigrantes. El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, aprovechó para presumir de “la nueva época de estabilidad y prudente esperanza” que se ha abierto en España desde que su formación ha podido acceder al Gobierno como entiende que debió suceder antes, en 2015, y pidió al presidente “valentía” ahora para afrontar más retos a corto y largo plazo para el 97% de la población y no pedir permiso frente a las amenazas de la derecha y la ultraderecha. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha echado en falta más críticas de Sánchez a Donald Trump. La portavoz de JuntsxCat, Laura Borràs, ha resumido que el Gobierno ha actuado siempre “tarde y mal”. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, le ha reprochado a Sánchez su falta de “autocrítica y empatía” ante su pésima gestión.Sánchez ha informado también en la misma sesión del Consejo Europeo Extraordinario celebrado los días 1 y 2 de octubre, de los consejos ordinarios del 15 y 16 de octubre y del último celebrado la pasada semana, donde se logró el desbloqueo de los fondos europeos para la reconstrucción del país tras la pandemia. El presidente también participará a continuación en la sesión de control, en la que tendrá que responder sobre la situación política y laboral y la crisis migratoria que afecta a las islas Canarias.

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