Yo rechazo/Yo apruebo: Rafael Gómez y Cristián Mackenna

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“Ser empresario pyme ya era difícil antes del estallido social” dice Gómez, mientras que Mackenna señala: “confío en una democracia más abierta y participativa la cual genere resultados más sostenibles”.

Rafael Gómez “Lo que parte mal nunca termina bien”
“Como empresario estoy acostumbrado a escenarios cambiantes, a enfrentar las dificultades y a salir adelante. El cambio y las condiciones adversas son algo natural en la vida del empresario pyme”, dice Rafael Gómez, coordinador del grupo Pyme Mejores Empresarios.
El socio y gerente general de Comercial Industrial Market dice que no está en contra de los cambios “per sé”. “Tenemos muchos problemas que podrían requerir cambios en la Constitución. Pero considero riesgoso cambiarla desde cero y mantener al país en inestabilidad durante varios años sin tener claro el resultado final”, agrega.
A su juicio son tres los problemas principales que deben enfrentar las pymes en este momento: Primero, la mala situación económica producto de estallido social y pandemia. “He podido constatar la disminución en las ventas, el despido de personal, disminución de salarios, entrega de arriendos, endeudamiento y aumento de incobrables en muchas pymes”, señala. Segundo, la inseguridad producto de la violencia y la delincuencia: “Vivimos preocupados de la seguridad personal y de la destrucción y robos en la empresas. Lamentablemente tenemos un sistema judicial que no funciona lo que nos impide estar cien por ciento enfocados en construir empresa”.
Por último, “un ambiente de confrontación permanente, de desunión nacional y de no buscar la solución para los problemas exacerban los ánimos y los problemas se agudizan”.
– ¿Qué problemas cree que surgirían con un cambio de Constitución?
-Optar por una nueva Constitución hará más pronunciados estos tres problemas: disminuirá la inversión y eso afectará toda la economía, a las grandes empresas, pymes, puestos de trabajo, nivel de salarios y cadena de pagos entre otros. Las pymes dependemos de las grandes empresas y generamos una gran cantidad de empleo. La violencia y delincuencia se mantendrá o crecerá aún más al verse debilitado el Gobierno y las instituciones como Carabineros. La situación política empeorará, ya que habrá más confrontación política y no menos. Finalmente, habrá más desunión, menos solución de problemas y menos trabajo en equipo para esta gran empresa llamada Chile.
– ¿No cree entonces que una nueva Constitución podría generar cambios positivos?
-Creo que una nueva Constitución en las condiciones actuales no es la solución de los problemas. Además que nuestra democracia y Constitución actuales permiten hacer todos los cambios que la mayoría quiera. Ser empresario pyme en Chile es muy difícil por las leyes laborales, la debilidad de la justicia, el alto nivel de impuestos, regulaciones varias, etc. Ya lo era antes del estallido social y ahora la situación se ha vuelto más complicada aún.
– ¿Qué cambios haría a la actual Carta Magna?
-Haría cambios al poder judicial: son intocables y tenemos un sistema judicial que no funciona. Me gustaría que la gente pudiera votar de alguna manera en la elección de estos representantes, creo que en Estados Unidos es así. Pero esto se puede lograr sin cambiar la Constitución.
– ¿Estaría dispuesto a ser constituyente?-No me lo he planteado. Me gustaría que hubiera empresarios pymes como constituyentes si gana el Apruebo. Juan Pablo Swett es un buen nombre.
– ¿Prefiere una convención mixta o constituyente?-Para mí existen tres opciones: invalidar, mixta y constituyente, Cada una tiene sus ventajas y desventajas. Pero aún no me decido.
– ¿Ha dudado respecto de su postura en el algún minuto?-No he dudado nunca en la postura rechazo porque el tema partió mal. Lo que parte mal nunca termina bien.
-Y, ¿con quien se ha asesorado para afirmar su postura?-Lo he conversado con amigos y amigas y con empresarios pymes.
-¿Qué hará si gana el Apruebo?-Independiente del resultado del plebiscito, los empresarios pyme seguiremos adelante y nos adaptaremos a los nuevos tiempos, está en nuestra naturaleza. Junto con nuestros trabajadores trataremos de aportar a la coyuntura contagiando a la sociedad y a la política con nuestros motivadores como calidad, trabajo en equipo, emprendimiento, innovación y ver en cada problema una oportunidad.
Cristián Mackenna “Los extremos le hacen mal al país¨ 
A diferencia de la mayoría, la primera decisión que tomó Cristián Mackenna fue la Comisión Mixta. “Votaré eso porque creo que es la mejor fórmula para neutralizar a los extremos y así asegurar una convención más moderada y dialogante”, cuenta a DF MAS el emprendedor de 41 años.
“Como hay menos elegidos para misma cantidad de zonas, ganarán partidos más grandes o mayorías más importantes. Si son todos 100% elegidos, habrá chorreo y tanto por la izquierda como en la derecha se abrirán espacios para extremistas. Y a mí me gusta la moderación. Creo que los extremos le hacen mal al país. Hay que ceder y construir en conjunto”, agrega.
La decisión por el apruebo, sin embargo, se demoró en llegar, más que nada por los episodios de violencia que se generaron desde el estallido social. Pero con el tiempo, cuenta, se reencontró con el proceso constituyente: “Me decidí porque confío en una democracia más abierta y participativa, la cual genere resultados más sostenibles”.
Mackenna, expiloto de automovilismo e ingeniero comercial de la PUC, lleva más de una década en el mundo de los negocios. A principios de 2013 fundó el medio de comunicación El Definido, que cerró a mediados de 2019. Actualmente es impulsor del Desafío 10X, un movimiento de compañías que buscan reducir la desigualdad al interior del espacio laboral, el cual tomó mucha relevancia luego de las protestas de octubre. También es Director Ejecutivo de la agencia Contingente y miembro del G100, la corporación que busca potenciar y promover el emprendimiento.
El ejecutivo se define “moderado”, y espera que durante el proceso constitucional no se retome la violencia que se generó durante las protestas del año pasado: “Hay gente que no deja vivir en paz. Hay empresas que no funcionan, que quiebran. Y eso es malo”.
“No es viable ningún tipo de convivencia comunitaria si no renunciamos a la fuerza. Evidentemente la autoridad pública se ha equivocado, no cabe ninguna duda, pero al final eso es lo que nos lleva a que vivamos en paz. Renunciamos a la violencia y le entregamos el monopolio de las armas al Estado, por lo tanto, debemos condenar cualquier acto civil que obligue a una persona a hacer algo mediante la fuerza. Ya sea ‘el que baila pasa’, que se rompan las cosas o las funas”, argumenta.
Cristián Mackenna es, además, un defensor de la libertad de expresión, algo que, a su juicio, no siempre se respalda. “Debemos defender que todos podamos opinar de cualquier tema, si perdemos este principio perdemos la democracia. Es algo básico”, afirma.
Sin embargo, el expiloto no se pierde en un punto: de ganar la opción Apruebo, la próxima Constitución deberá asegurar la visión de la mayoría, sin pasar a llevar a las minorías. “Prefiero votar por un futuro donde las mayorías puedan ejercer su poder con mayor facilidad, es decir, un futuro con evolución constante y pendular, pero sin revolución. Y si bien es cierto que esa evolución puede incluir costos, aprendizajes y errores, el equilibrio a largo plazo debiese ser mejor y más virtuoso que el de una revuelta ciudadana”, agrega.
“Si la tuviera que hacer yo (la Constitución) agarraría la Declaración Universal de Derechos Humanos y la pegaría, es buenísima”, dice riendo.
-¿Por qué te decidiste a Aprobar?
-Porque considero que genera resultados más sostenibles. Mientras más participación, mientras más abierto, mientras más la ciudadanía sea parte de las decisiones, serán más sostenibles los resultados que la misma democracia genere. Por muy buena que sea la Constitución, si no es compartida o trabajada con la mayoría, en algún minuto se puede producir un quiebre.
Aunque el trabajo democrático es más largo, más burocrático, es el mejor camino que hemos construido como humanidad para ponernos de acuerdo. Mientras más de eso haya, más sostenibles serán los resultados en el futuro.
-¿Qué pasó con la anterior Constitución, entonces?
-Es lógico que si te imponen algo uno se revela contra eso en algún minuto, aunque esa imposición sea buena. No es sostenible imponer cosas, siempre terminan mal.
-¿Qué es lo que no puede faltar en la próxima Carta Fundamental?
-En primer lugar que todos deben ser iguales en dignidad y derechos y que podamos hablar de cualquier cosa. En segundo lugar, no es viable la convivencia comunitaria si no renunciamos a la fuerza. Por último, es necesario que los acuerdos sean mayoritarios, respetuosos con las minorías y que sean construidos con democracia y diálogo.
-¿Y el Banco Central?
-Le agregaría un Banco Central autónomo, eso es demasiado importante. El control de la moneda no puede estar en manos de los políticos.

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